La plenaria del Senado le dio su visto bueno en último debate a un proyecto de ley que hace parte de la reforma estructural a la Policía Nacional que está impulsando el Gobierno y que pretende modificar el Código Disciplinario de la institución.

Esta iniciativa incrementa las sanciones para los uniformados que violen la ley y comentan abusos en cuanto al uso de la fuerza durante las manifestaciones sociales u operativos que se desarrollen contra la ciudadanía.

El senador José Luis Pérez, quien fue el ponente de esta propuesta, explicó que se crean nuevas faltas gravísimas en este código como “el exceso de uso de armas, el exceso de la fuerza, de medios coercitivos o elementos no reglamentarios y la manipulación imprudente de elementos menos letales”.

“Otra falta gravísima es utilizar el cargo para promover, instigar o entrenar grupos al margen de la ley. La filtración de información y documentos como el mal uso de las tecnologías de la información, también son falta gravísimas”, añadió.

Dijo además que también serán considerados como “faltas gravísimas” los actos de discriminación contra población vulnerable ya sea por ideología política o por raza.

Por su parte, el director de la Policía Nacional general Jorge Luis Vargas, agradeció la aprobación de este proyecto de ley y aseguró que con esta nueva norma se plantea una transformación de fondo de la institución.