El porte y tenencia de armas de fogueo o traumáticas, de acuerdo con el proyecto de decreto publicado en la página web del Ministerio de Defensa, estaría condicionado bajo un permiso especial tal y como está establecido con las armas de fuego. Lo que está establecido en aquel documento es que en caso de sorprender a un ciudadano con uno de estos artefactos, sin la autorización, llevaría a que tuviera que pagar entre nueve y doce años de prisión.

La normativa, que sigue todavía en estudios, plantea que “el Estado buscará el desarme, dando total prevalencia al monopolio de las armas y al carácter excepcional que tiene el acceso a las mismas por parte de particulares” y que, para ello es necesario establecer normas sobre estos elementos, sus municiones, partes y accesorios,

Así las cosas, quien, sin permiso de autoridad competente, importe, trafique, fabrique, transporte, almacene, distribuya, venda, suministre, repare, porte o tenga en un lugar armas de fuego de defensa personal, sus partes esenciales, accesorios esenciales o municiones, incurrirá en las penas carcelarias ya mencionadas.

Es importante resaltar que se consideran como armas de guerra o de uso privativo de la fuerza pública aquellos dispositivos traumáticos que se puedan equiparar a pistolas y revólveres de un calibre superior a los 9,65mm, fusiles y carabinas semiautomáticas de calibre superior a 22 L.R, armas automáticas de cualquier calibre, morteros, misiles, bazucas, bombas de mano, granada aturdidoras, y cualquier arma que lleve dispositivo militar.