En los últimos días, Gabriel Ferrer, un pastor y ex docente de la Universidad del Atlántico, ha estado en boca de todos por su aseveración controversial que señala que Jesús, vendrá a la tierra este 28 de enero, por lo que ha persuadido a quienes lo acompañan a renunciar a sus trabajos y objetos materiales desde el pasado mes de diciembre de 2020 y refugiarse en una vivienda en el corregimiento de Isabel López en el municipio de Sabanalarga.

Radio Caribe Plus, ha logrado recopilar información valiosa en exclusiva, con personas cercanas al polémico hombre, que dicen, que esta no es su primer recaída y que aseguran pareciera que fuera un problema psicológico.

“Hace varios años una hija se le murió de cáncer, pues resulta que un mes antes del trágico suceso, Gabriel Ferrer, dijo que Dios le había hablado y que iba a salvar a su hija, lo que al parecer Ferrer interpretó como una salvación de la enfermedad y la sacó del tratamiento que ella llevaba. Un mes después falleció la joven”, cuenta una fuente a este medio de comunicación.

Según los datos recopilados, el profesor después del lamentable hecho con su hija, decidió dejar de asistir a la iglesia, alejándose durante un tiempo de ella, por una posible decepción en su fe, dice un hombre que pidió proteger su identidad.

Posteriormente se vino un periodo de decadencia personal que afectó su vida familiar y laboral ante el dolor de la pérdida del ser querido.

Tiempo después, regresó a la iglesia con mayor fervor y fanatismo, hasta el punto de exponer la idea en mención que tiene la mirada de todos hacía él, pues la preocupación de los familiares de quienes están acompañando a Ferrer es que el sol salga el 29 y ellos se vean ahí entre la multitud, sin nada y entre cuatro paredes que pareciera mantenerlos leal a lo que pregona el también escritor de literatura.

Nuestra fuente, agregó de Ferrer que, “siempre ha sido una  persona de posiciones radicales, pues durante muchos años fue ateo y afines a las ideas políticas de izquierda hasta que se salió de eso y entró al cristianismo y desafortunamente nos sorprendió cuando sacó a su hija del tratamiento y ahora con esta impactante hecho”.

Nuestro entrevistado narra finalmente, que esto que le sucede al profesor podría ser producto de su dolor como padre y que pareciera no dejarlo entrar en razón.

Sin duda una historia triste y fuerte detrás de este suceso, que invita a las autoridades a entrar a intervenir para intentar establecer si el estado mental de Gabriel Ferrer es el óptimo o no.