Una revelación de la cadena radial Caracol Radio que viajó en octubre de 2019 a San Andrés, encontró que Hitos Urbanos, la empresa familiar de la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez, está construyendo el Grand Sirenis, el complejo hotelero más ambicioso de la isla.

En este proyecto acompaña a Álvaro Rincón, esposo de la vicepresidenta, el clan Gallardo, del Partido Liberal, la familia más poderosa de San Andrés, y la Alianza Fiduciaria.

El proyecto Grand Sirenis obtuvo una licencia de construcción con presuntas irregularidades. La más grave de todas es que el edificio sobrepasó los límites de altura.

Esta anomalía viene desde 2016, cuando Hitos Urbanos obtuvo la licencia. Así lo explicó el secretario de Planeación de San Andrés, Felipe Bush, en 2019.

El Grand Sirenis es un proyecto de tres torres que se construyeron en dos lotes. Una de las torres tiene una altura equivalente a once pisos, es decir, cinco pisos por encima de la norma.

Según el secretario de Planeación de la Gobernación de San Andrés Felipe Bush, el anterior secretario expidió la licencia apelando al principio de neutralidad, es decir, si ya otros edificios en San Andrés son de más de seis pisos, ¿por qué este no?

El problema con la licencia que expidió el secretario de Planeación de San Andrés en 2016, que le permitió construir edificios de más de seis pisos a la empresa Hitos Urbanos, es que no subsanó esa irregularidad con áreas de compensación.

Es decir, por el principio de neutralidad, Hitos Urbanos podía construir más de seis pisos en el Grand Sirenis si a cambio compensaba a la Isla con algún predio. Generalmente es una obra que se le entrega a la comunidad para su beneficio.

Álvaro Rincón, esposo de la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez y dueño de Hitos Urbanos, para compensar los pisos de más en el Grand Sirenis, decidió, junto a sus socios, entregar como área de compensación el arreglo de la fachada y la playa del edificio donde tienen apartamento la vicepresidenta, su esposo y los socios de Hitos Urbanos.

El área de compensación para subsanar las irregularidades de la licencia del Grand Sirenis queda justo al frente de otra propiedad de la familia de la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez.