El empresario Enrique Vives Caballero, fue trasladado hacia la cárcel Rodrigo de Bastidas de de Santa Marta, donde permanecerá recluido mientras enfrenta el juicio en su contra tras la medida de aseguramiento emitida por un juez.

Pese a que existe esta medida de aseguramiento, la defensa aún tiene la oportunidad de que esta sea declarada nula a partir de la exposición que realizó el defensor del empresario.

Durante la audiencia sucedió un hecho llamativo que fue referenciado por la fiscal suplente del caso, Diana Quiñones, quien manifestó que en la mañana del lunes recibió una llamada de Alfredo Vives, padre del asegurado Enrique Vives Caballero, quien le manifestó que requería ingresar a la URI para visitarlo pero no le permitían hacerlo.

Ante la solicitud, la fiscal comenta que procedió explicarle al señor que esto no era permitido por las restricciones de libertad.

Según la fiscal, la respuesta del hombre fue que «si algo le pasaba médicamente era mi responsabilidad» y agregó también que el papá del empresario hizo la siguiente manifestación: «la Procuraduría, la Fiscalía y la Juez están al servicio de los lacayos y políticos», a lo cual la funcionaria manifestó que ella no estaba al servicio de nadie procedió a colgarle el teléfono.

La funcionaria judicial trajo a colación el tema para que obrara como una anotación dentro del proceso judicial.