Los dos preacuerdos que había logrado Carlos Mattos por el soborno a dos jueces se cayeron con la Fiscalía.

El ente acusador decidió no renegociarlos tras conocerse el escándalo judicial en el que el empresario salió de La Picota a despachar desde su oficina sin permiso.

Los pactos que se habían concretado tenían de por medio que Mattos pagara 56 meses de prisión y una suma de dos millones de dólares para reparar a las víctimas: la Fiscalía y la Rama Judicial.

Ahora, sin los preacuerdos, el proceso penal en su contra será ante un juez, en un juicio con el cargo ya imputado: el de cohecho por presuntamente dar u ofrecer dádivas a los jueces Reinaldo Huertas y Ligia del Carmen Hernández.

Otro de los antecedentes al retiro de lo acordado es que el viernes pasado el Juzgado 30 de Bogotá hizo observaciones a uno de los preacuerdos, y procedió a tumbarlo.

Según ese despacho, el ente acusador no calculó bien los años de pena en contra de Mattos, pues no le incluyó un cargo.

Hay que mencionar que, sobre este caso se había acordado una condena de 56 meses de prisión (es decir 4 años y seis meses).

De igual forma, tenía que comprometerse a contar todos los detalles de cómo se planificó y perpetró el soborno, además de pagar una indemnización de un millón de dólares y comprometerse a servir de testigo dentro del proceso.